La
peste
Premessa
La
peste nel 1630
The
plague of 1630 (Enghish)
La
peste del 1630 (Espanol)
La
peste de 1630 (Francois)
Esegesi
dei documenti

1598-1998
Modena Capitale
Una
corte nel cuore dell'Europa
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Modena
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La peste del 1630 en Modena
En 1630 gobernaba el Estado Estense el joven duque Francisco I, uno
de los más importantes de su linaje.
La capital del ducado era Módena, elegida en 1598 por el duque
César I que había sido obligado a ceder Ferrara y Comacchio
a la Iglesia.
El estado Estense incluía los siguientes territorios: Módena
y su provincia, Reggio y las tierras cercanas, Frignano y Garfagnana, regiones
montuosas al confín con Toscana.
Los Estensi dirigieron el Estado con la ayuda de los funcionarios casi
todos de origen noble, los gobernadores y, más abajo, los comisarios.
La comunidad de Módena era administrada por el Consejo General,
antigua institución de origen medieval, representativa de la población.
Una magistratura muy importante era la de los Conservadores de sanidad,
que se ocupaban de todo lo que concernía la higiene y la salud pública.
***
En 1629 después de la guerra por la sucesión del Ducado
de Mantova y de Monferrato, las armadas imperiales compuestas por los terribles
"Lanzichenecchi" llevan a Lombardía y a los territorios de Mántova
la peste, que luego llegará a los alrededores de Módena.
A pesar de que Módena todavía era una ciudad laboriosa,
no lo era como en los años ‘500; ella resentía del declino
económico general que afectó Italia en los años ‘600.
Entre las actividades manufactureras resistieron la texil y la tipográfica;
entre las actividades de comercio la de los gusanos de seda. La actividad
principal era la agricultura, que pero no era floreciente: a finales de
los años ‘500 habían habido varios años de carestía
durante los cuales la población había sido obligada a nutrirse
de eso que podía y muchos eran muertos a causa de hambre. A comienzos
del siglo las guerras con Lucca, que quería apropiarse de la Garfagnana,
habían debilitado ulteriormente la economía del país.
Los habitantes estaban por lo tanto debilitados fisicamente por la mala
alimentación además vivían en condiciones higénicas
preocupantes (las calles de las ciudades y los canales estaban sucios por
los desechos; algunos animales, como los cerdos, circulaban libremente
ensuciado todo), por eso la peste se difundió con facilidad.
A principios no se quiso creer a la difusión de la peste a causa
de la tendencia que tienen los humanos a rechazar todo lo que es espantoso
y porque en caso de pestilencia, se hubieran bloqueado el comercio y los
negocios con daños no cuantificables a muchísimas personas.
Cuando las muertes llegaron a ser numerosas, se vieron obligados a abrir
los ojos delante de dicha realidad. Se tomaron varios disposiciones y las
principales fueron:
- se cerraron el paso y se bloquearon los movimientos de hombres y
de mercancìas en las fronteras;
- se prohibió a cualquier persona afectada por dicha enfermedad
contagiosa o no, de dar vueltas por las calles públicas, pena la
muerte;
- las habitaciones, en donde se habían verificado muertos por
la peste, serían marcadas con una cruz roja; era prohibido entrar
o salir de ellas;
- se ordenó a los habitantes de tener limpias las calles y los
lugares publicos;
- se abrieron tres "lazzaretti" para la cura y el aislamento de los
enfermos;
- los llamados "monatti " de I Promessi Sposi fueron reclutados entre
los detenidos; se trataba de hombres violentos, sin escrúpulos,
y a menudo los pobres enfermos estaban a su merced.
Sobre la origen del mal no se sabía mucho: se pensaba que este
se hubiera sido difundido por individuos crueles, los "untori", o hubiera
sido causado por uniones astrales desfavorables. (I Promessi Sposi nos
enseñan mucho al respecto).
Los médicos pensaban que el morbo se difundiera, además
que por el contacto directo, a través del aire, por eso utilizaban
sustancias apropiadas para desinfectarlo; pero en realidad la medicina
en ese entonces era inadecuada para encontrar remedios eficaces.
Mientras el duque estaba lejos de la ciudad, médicos y religiosos
hicieron lo posible para ayudar a los enfermos, pagando en muchos casos
con la vida su heroísmo.
En el octubre 1630, la comunidad desesperada por muchas muertes, habiendo
desaparecido casi la mitad de los habitantes, hizo voto a la virgen "Madonna
della Ghiara" de Reggio Emilia, retenida milagrosa, de elevarle una Iglesia
si el mal hubiera sido aniquilado.
Finalmente el 13 noviembre, día de San Omobono, no hubo ningún
fallecimientos por la peste. La vida lentamente volvió a la normalidad.
Hoy en día la Iglesia del Voto sigue siendo testimonio de los
sufrimientos del pueblo de Módena a causa de este terrible acontecimiento. |